Amealco de Bonfil, Qro.— La madrugada del domingo tuvo su dosis de adrenalina sobre el Macrolibramiento Apaseo-Palmillas, donde un Volkswagen negro terminó por convertir el trayecto de una Peugeot blanca en un auténtico dolor de cabeza. Tras el encontronazo, la camioneta salió proyectada contra el muro de concreto central y quedó atravesada en la vía, mientras el otro conductor aceleró rumbo a la caseta de cobro para pedir auxilio.
El episodio ocurrió a la altura del kilómetro 29, en los límites de Amealco de Bonfil y Huimilpan, donde, por causas que no fueron precisadas, el automóvil negro se estampó contra la parte trasera de la camioneta. El golpe fue suficiente para que su conductor perdiera el control y acabara atravesado en el carril de extrema izquierda.
Con la circulación parcialmente afectada y el riesgo de que otro automovilista se encontrara de frente con el obstáculo, el responsable tomó camino hacia la caseta de cobro, donde solicitó apoyo para atender la emergencia. La maniobra puso en marcha la movilización de elementos de la Guardia Nacional, División Carreteras.
A su llegada, los uniformados desplegaron labores de abanderamiento para prevenir otro percance y se entrevistaron con el conductor de la Peugeot. Por fortuna, tras revisar su condición, descartaron que presentara alguna situación que pusiera en riesgo su salud, por lo que no fue necesario solicitar una ambulancia.
Con el lugar bajo control, entró en escena una grúa que se encargó de enganchar la camioneta y trasladarla hasta la caseta, donde ya se encontraba el Volkswagen involucrado. Ahí, entre láminas dañadas y cuentas por pagar, los dos conductores recibieron asesoría para alcanzar un acuerdo por la reparación de los desperfectos, cuyo costo ascendería a varios miles de pesos.
Finalmente, ambos vehículos fueron retirados y enviados a distintos talleres para su reparación, mientras el incidente quedó reducido a los daños materiales y al susto de una madrugada que estuvo cerca de complicarse todavía más.
Así terminó la historia: una camioneta fuera de control, un automóvil que se fue por ayuda y una factura de varios miles de pesos como recuerdo de que, en carretera, un segundo de descuido puede salir bastante caro.







