El bulevar Hidalgo y el Paseo de los Abuelos vivieron este día un episodio digno de telenovela urbana: un encuentro nada romántico entre una motocicleta y una camioneta que terminó con los tripulantes de la moto en el suelo, una camioneta estacionada a unos metros y medio San Juan mirando el alboroto.
El golpe fue seco, de esos que hacen que los curiosos salgan hasta de las tiendas. En cuestión de minutos, las sirenas rompieron el aire y los bomberos voluntarios llegaron al rescate, mientras los primeros en aparecer —como siempre— fueron los policías municipales, quienes de inmediato pusieron orden, abanderaron la zona y pidieron apoyo médico.
Los motociclistas, algo aturdidos y con el susto a flor de piel, fueron atendidos por los paramédicos que se movían con la precisión de quien ya sabe que en esa esquina los choques son casi de la casa. La circulación se redujo a un carril y, como si no faltara más, llegaron los familiares de los involucrados: unos preocupados, otros con cara de “¿y ahora qué hiciste?”.
Mientras los curiosos grababan y narraban su propia versión del accidente —porque nunca falta el reportero improvisado—, los policías hacían su parte: hablaron con ambos conductores y les explicaron que o se ponían de acuerdo por los daños o todo acabaría en el corralón, con papeleo y regaños incluidos.
Al final, el incidente no pasó a mayores, pero dejó claro que en el tránsito, como en la vida, a veces un segundo de distracción basta para que todo se ponga de cabeza. Y es que en San Juan del Río, ni el bulevar Hidalgo se salva de los dramas motorizados. 🚓💥






