Lo que comenzó como una pelea entre jóvenes durante la madrugada terminó en tragedia, movilización policiaca y una persecución que concluyó varios kilómetros después con la captura de dos presuntos homicidas sobre la carretera Tequisquiapan-San Juan del Río.
La violencia se desató en la comunidad de Santa Rosa, en el municipio de Colón, donde dos grupos de jóvenes —que presuntamente arrastraban viejas diferencias— volvieron a encontrarse cara a cara.
La tensión escaló rápido.
Lo que parecía una discusión más derivó en una riña física. Golpes, insultos y viejos resentimientos explotaron en plena madrugada, hasta que, de acuerdo con las primeras investigaciones, uno de los involucrados sacó un arma de fuego.
El estruendo del disparo rompió el silencio.
La bala impactó a un joven de no más de 20 años, quien cayó herido sobre el suelo mientras los presentes entraban en pánico. Sin esperar a las autoridades, sus familiares decidieron trasladarlo de urgencia a un hospital, aferrados a la esperanza de salvarle la vida.
Pero la noticia que llegó después fue devastadora: el joven no sobrevivió.
Mientras el dolor comenzaba a invadir a la familia, del otro lado iniciaba la búsqueda de los presuntos responsables.
Los dos señalados huyeron inmediatamente del lugar, abordando una camioneta gris para intentar desaparecer. Sin embargo, ya estaban plenamente identificados.
La Fiscalía General del Estado de Querétaro activó las investigaciones desde las primeras horas del lunes. Peritos acudieron a la escena para recabar indicios balísticos, testimonios y detalles del vehículo involucrado.
La pista no tardó en aparecer.
Horas después, la camioneta fue detectada circulando a alta velocidad sobre la carretera con dirección a San Juan del Río. Fue entonces cuando agentes investigadores y policías municipales desplegaron un operativo para interceptarlos.
La persecución terminó a la altura de Bordo Blanco, en territorio de Tequisquiapan.
Ahí, tras marcarles el alto y cerrarles el paso, lograron detener la marcha del vehículo y capturar a los dos ocupantes, quienes fueron señalados como probables responsables del homicidio.
Ambos fueron trasladados de inmediato a las instalaciones de seguridad estatal con subsede en San Juan del Río, donde continuarían las investigaciones para determinar su situación jurídica.
En cuestión de horas, una riña entre jóvenes se convirtió en un homicidio consumado y en una intensa cacería policiaca que terminó con dos detenidos, pero con una familia rota por una pérdida que ya nadie podrá reparar.






