Lo que comenzó como una tarde aparentemente tranquila, marcada por encuentros deportivos en un campo de futbol cercano, terminó convirtiéndose en una escena de violencia que dejó una persona sin vida, un menor detenido y una comunidad consternada en la localidad de San José Galindo, en San Juan del Río.
De acuerdo con testimonios de vecinos, viejas rencillas —originadas desde las fiestas patronales— resurgieron entre los involucrados durante el transcurso del día. Las tensiones escalaron con el paso de las horas hasta que, cerca de las 8:30 de la noche del sábado, la situación estalló en un violento enfrentamiento.
Según las versiones recabadas en el lugar, un grupo de personas arribó al domicilio de uno de los implicados con intenciones agresivas. Entre gritos y amenazas, los visitantes habrían comenzado a causar destrozos en los vehículos estacionados en el patio, llegando incluso a incendiar uno de ellos en plena calle Miguel Hidalgo.
La violencia no se detuvo ahí. En medio del caos, uno de los agresores presuntamente accionó una escopeta, hiriendo con esquirlas a un habitante de la vivienda, quien logró resguardarse en el interior del domicilio. Fue en ese momento crítico cuando un menor de edad, también morador del lugar, tomó el arma para defender su hogar y a su familia.
El disparo que realizó impactó a un hombre de aproximadamente 35 años, quien cayó sin vida en el sitio.
Minutos después, elementos de la Policía Municipal arribaron a la escena, acordonando el área y brindando resguardo. El hombre herido fue trasladado de urgencia a un hospital para recibir atención médica, mientras que el menor fue detenido en posesión de la escopeta.
Horas más tarde, la Secretaría de Seguridad Pública Municipal confirmó la detención del joven, así como la identificación del sujeto que previamente había disparado contra el habitante lesionado. Este último permanece prófugo.
La Fiscalía General del Estado de Querétaro abrió una carpeta de investigación para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades en esta cruenta riña que, en cuestión de minutos, transformó una disputa añeja en una tragedia con múltiples implicados.
Hoy, la comunidad intenta asimilar lo ocurrido: una noche en la que el fuego, la violencia y las decisiones tomadas en segundos dejaron una huella difícil de borrar.






