Una auténtica escena de caos y destrucción se vivió esta mañana en la carretera federal 57, a la altura del kilómetro 155, en la comunidad de Palma de Romero, San Juan del Río, cuando un camión y un automóvil particular en color guinda protagonizaron un fuerte y aparatoso choque que desató una verdadera cadena de accidentes.

Según testigos, el conductor del camión cambió de carril de forma repentina, sin prever que el vehículo compacto venía circulando justo detrás. El automovilista intentó frenar desesperadamente, pero fue imposible evitar el impacto. El carro se enganchó de la puerta del camión y fue arrastrado varios metros, hasta terminar en una terracería, con graves daños en su estructura.
El operador del camión detuvo su unidad metros más adelante, mientras los pasajeros del vehículo menor quedaban visiblemente conmocionados.
Pero el caos apenas comenzaba. Debido al frenazo y la drástica reducción de velocidad, dos patrullas de la Guardia Nacional –Fuerzas Especiales– que circulaban detrás no pudieron evitar colisionar entre sí, generando una escena de confusión y alarma en plena autopista. Por varios minutos, las unidades quedaron atravesadas en la carretera, bloqueando parcialmente la circulación.
Testigos relataron que los uniformados descendieron rápidamente, tratando de controlar la situación y liberar el paso. Mientras tanto, otros conductores daban aviso a los números de emergencia, temiendo lo peor.
En cuestión de minutos, personal de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) arribó al lugar para brindar atención prehospitalaria a los ocupantes de todos los vehículos involucrados.
Afortunadamente, no se reportaron heridos graves, aunque varios presentaban golpes y crisis nerviosas. El tráfico se vio severamente afectado durante más de una hora, generando largas filas de automóviles y tensión entre los conductores.
Finalmente, los involucrados lograron llegar a un acuerdo sobre la reparación de los daños, mientras una grúa retiraba los vehículos siniestrados, incluyendo la patrulla de la autoridad federal que terminó visiblemente averiada.
La escena, captada por varios automovilistas, dejó claro lo peligrosa que puede ser una maniobra imprudente en una de las carreteras más transitadas del país.






