Una llanta de tráiler abandonada en plena autopista México-Querétaro se convirtió en una trampa para varios automovilistas, quienes terminaron con sus unidades dañadas, entre ellas un Mustang de lujo con afectaciones estimadas en 40 mil pesos.
El percance ocurrió a la altura del kilómetro 168, en las inmediaciones de La Estancia, municipio de San Juan del Río, donde el neumático quedó sobre el carril de velocidad media y sorprendió a los conductores que circulaban por esta transitada vialidad.
De acuerdo con información recabada en el lugar, fueron más de tres vehículos los que golpearon la llanta al no lograr esquivarla a tiempo. Los daños alcanzaron carrocerías y otras partes de las unidades, por lo que los afectados tuvieron que detener su marcha y solicitar apoyo a través del número de emergencias 911, además de comunicarse con sus respectivas compañías de seguros.
Entre los automóviles perjudicados se encontraba un Mustang, cuyo propietario habría sufrido daños cercanos a los 40 mil pesos. Lo que debía ser un recorrido habitual terminó convirtiéndose en un dolor de cabeza para los conductores, quienes además tuvieron que enfrentar la incertidumbre sobre quién respondería por las reparaciones.
Según los testimonios, una unidad de Caminos y Puentes Federales (CAPUFE) llegó al sitio y retiró el neumático de la carretera, llevándoselo consigo. Sin embargo, cuando arribaron elementos de la Guardia Nacional, División Carreteras, para tomar conocimiento del accidente, el objeto ya no se encontraba en el lugar.
Por fortuna, no se reportaron personas lesionadas. Más tarde llegaron ajustadores de distintas aseguradoras para revisar las afectaciones y orientar a los propietarios sobre el procedimiento para reclamar el pago de los daños.
La inconformidad creció cuando, según lo señalado por los afectados, un representante de la aseguradora de la autopista no garantizó la cobertura de las reparaciones a quienes no contaban con el comprobante que acreditara el paso por la caseta de cobro de Palmillas. Esta situación provocó molestia entre algunos automovilistas, quienes se retiraron del lugar sin obtener la respuesta que esperaban.
Aunado a ello, trascendió que el retiro de la llanta habría complicado las gestiones de algunos afectados ante sus compañías de seguros, pues ya no se encontraba el objeto que ocasionó los daños.
Así, además de pagar el susto y lidiar con las reparaciones, los conductores se quedaron con la preocupación de tener que absorber los gastos por un accidente provocado por un objeto que, de acuerdo con los testimonios, permanecía sobre la cinta asfáltica. Hasta el momento, no se precisó quién dejó el neumático en ese punto de la carretera.







