La mañana de este viernes se llenó de emoción, cercanía y orgullo en Tequisquiapan, cuando Héctor Magaña, presidente municipal, compartió un gran momento durante las fiestas patronales, celebraciones que dan vida y alma a la comunidad. Entre sonrisas, música y color, el ambiente reflejó el cariño profundo que la gente siente por sus tradiciones.
Las fiestas patronales no son solo una celebración, son un punto de encuentro donde el pasado y el presente se toman de la mano. Para Héctor Magaña, estar presente en estos momentos representa un compromiso genuino con la historia y la identidad del pueblo, reconociendo que las tradiciones son el lazo que une a una comunidad con sus raíces.
Durante la jornada, el presidente convivió de manera cercana con los Shitases de Bordo Blanco, agradeciendo su entrega y su papel fundamental en mantener vivas estas expresiones culturales. “Nuestro trabajo es fortalecerlas”, expresó, destacando la importancia de valorar y proteger aquello que da identidad a Tequisquiapan.
El intercambio de palabras, gestos y sonrisas convirtió la mañana en un recuerdo especial, lleno de calor humano y sentido de pertenencia. Momentos como este reafirman que gobernar también significa caminar junto a la gente, escucharla y compartir sus alegrías.
Estas fiestas tradicionales siguen marcando el corazón de la gente, recordando que la verdadera riqueza de Tequisquiapan vive en su cultura, en su gente y en el amor con el que se preservan las costumbres que nos definen como pueblo.







