Una escena digna de película de desastre se vivió la tarde de este martes en pleno corazón de San Juan del Río, donde un acto de rapiña masiva desató el pánico y la movilización urgente de elementos de seguridad de los tres niveles de gobierno.
Todo comenzó poco antes de las tres de la tarde, cuando autoridades judiciales ordenaron el desalojo de una conocida llantera ubicada en la esquina de Luis Romero Soto y Bulevar Hidalgo. En cuestión de minutos, maquinaria pesada y policías municipales comenzaron a sacar llantas, rines, estructuras metálicas y equipo automotriz, dejando el material sobre el camellón central.
Pero lo que parecía un operativo de rutina se convirtió en un caos total cuando usuarios de redes sociales difundieron que “estaban regalando cosas”. En un abrir y cerrar de ojos, decenas de personas comenzaron a llegar para llevarse lo que encontraban a su paso.
En cuestión de minutos, el lugar fue invadido por cientos de curiosos y saqueadores, quienes arrasaron con todo lo que pudieron cargar, ante la mirada impotente de los propietarios.
La situación se salió de control, obligando al titular de Seguridad Pública Municipal, Orlando Chávez, a pedir refuerzos a la Guardia Nacional y al Ejército Mexicano para contener la ola de rapiña.
“Se corrió la voz de que se estaban regalando cosas, y la gente comenzó a llegar por montones… muchos aprovecharon para llevarse cosas sin pagar”, declaró el funcionario.
Aunque no se reportaron detenidos, el área tuvo que ser acordonada y resguardada durante varias horas para permitir que los dueños recuperaran lo que quedaba de su negocio.
La jornada dejó una imagen impactante: camionetas cargadas de llantas, vecinos corriendo con rines en las manos y un operativo militar en pleno centro de la ciudad.
San Juan del Río, por unas horas, vivió un auténtico caos entre el desalojo, la rapiña y la desesperación.







