El cuerpo de bomberos voluntarios de San Juan del Río estuvo implacable en su titánica labor esta madrugada
Un trabajo con garra y ahínco fue el que realizaron los bomberos voluntarios de San Juan del Río, quienes lucharon contra el infierno que se desató luego de que un tráiler se quedará sin frenos e impactará contra otros ocho, los cuales fueron calcinados y uno sufrió daños menores, la situación se presentó en la carretera México – Querétaro, a la altura del kilómetro 161, en la central de autobuses de San Juan del Río.
Es de recordar que luego del impacto, se desató el fuego, uno de los operadores indicó que el tráiler que habría sido el presunto responsable ya iba en llamas, cuando golpeó a los demás y todo se convirtió en un lago de fuego.

Francisco Ayala, quien llevaba una tolva y fue el que se incendió primero tras el impacto, dijo que venía de la ciudad de Hidalgo e iba con destino a San Luis Potosí “El tracto que nos impactó pues nomás la reacción de verlo por el espejo que venía muy recio a exceso de velocidad y ya lo demás fue una bola de lumbre todo, no más en lo que nos dio por bajarnos porque ya estaba la lumbre ¿Cuál fue el primero que se empezó a aprender ese mismo que golpeó? El mío el de la tolva, pero el mismo el, ya iba ardiendo también ¿que viste? Pura lumbre, no me podía salir tuve que echarme una cobija para salir por que ya estaba todo lleno de lumbre, abrí la puerta y la reacción fue de la cobija y correr”, comentó el operador.
En ese momento se activó todo un despliegue de cuerpos de emergencia, acudiendo los bomberos voluntarios de San Juan de Río, quienes trabajaron por más de ocho horas, llegaron poco después de las tres cuarenta de la mañana, es decir, a siete minutos del reporte inicial.

Fueron cerda de 17 bomberos voluntarios los que se activaron para trabajar en el sitio, entre hombres y mujeres que decididos comenzando a coordinarse, fue así que se colocó un puesto de mando a un costado del enorme lago de fuego que se hizo en el tramo del kilómetro 161, fueron cerca de trescientos metros los que estaban encendidos.
Hubo varias explosiones, luego las llamas se levantaron cual gigante e iluminaron en medio de la noche de manera amenazante a los traga humo quienes con potentes chorros lucharon contra ellas.
Fueron cerca de seis máquinas las que se desplazaron al lugar y se colocaron en diversos puntos, debido al a magnitud del siniestro, se fueron acabando una a una las pipas de agua, además del líquido que llevaban sus primeros equipos.
Un aproximado de siete pipas fueron necearías para extinguir ese mar de fuego que se encargó de reducir a cenizas los pesados transportes, al filo de las siete de la mañana ya habían logrado extinguir la mayoría de la lumbre.
En algún momento una de las cabinas de otro transporte se volvió a prender, la lucha no terminaba, el cansancio en el rostro de los vulcanos se apoderó de ellos, pero tras la titánica labor no cedieron un paso atrás y lograron su misión.
Unos paramédicos de caminos y puentes federales se acercaron con el escuadrón que luchó con las llamas, para ser valorados y descartar que pudieran tener alguna complicación en su salud.
Fue así, que, tras casi nueve horas, comenzaron a recoger su equipo, al filo de las once de la mañana se retiraron de la zona, tiempo en el cual el carril con dirección a México fue reabierto con normalidad. Fuente: El Sol de San Juan del Río







